February 16, 2011 admin 0Comment

08 de Febrero de 2011

“La vida biológica es el cambio de potencial transmembrana (Nernst)”.

Recientemente hubo cambios en la administración pública y en nuestra mentalidad social-política muy primitiva, lo anterior causó alarma y múltiples grillas político-periodísticas, que muestran exactamente nuestro nivel democrático y nuestra comprensión de la administración pública.

En relación a lo anterior, queremos acotar que la vida biológica se define por la ecuación de Nernst, como la diferencia de 80 mv dentro y fuera de la membrana celular; cuando la célula está muerta, no existe diferencia electrónica y el nivel es cero. Igual sucede en la vida social e intelectual, que se basa en la contradicción dialéctica hegeliana y por supuesto en la vida política si no hay cambio, no hay vitalidad.

Obviamente que en una sociedad ideal, la infraestructura del personal administrativo de base y/o técnico requiere permanencia y estabilidad, porque son los cimientos del trabajo de servir-popular, que es el objetivo final de la administración pública. A lo anterior se le llama “servicio civil” y caracteriza a los países desarrollados. El resto de los personajes que trabajamos en la administración pública estamos sujetos a los vaivenes del poder y siempre debiendo recordar la frase de López Portillo, que cuando un amigo de él le reclamó: “Te exijo que me digas por qué me corriste”, él le replicó: “Nunca me preguntaste por qué te nombré”. Es decir, en este juego de lealtad se requiere comprensión y conservación de los intereses supremos del Estado y la nación sobre los intereses individuales.

Culmino señalando que el secreto de la política no es gozar de las mieles permanentes de la vanidad del poder, sino saber hacer de lo que parece malo algo bueno y mejor, y recordar lo que dijo McArthur en las Filipinas: I shall return. Y lo cumplió.

Luis Eugenio Todd