November 26, 2019 Rodrigo Soto 0Comment

La ciencia dice que la evolución de los niños varía mucho

Hace muchos años el suscrito era miembro de la Comisión de Educación Para Todos, de la Unesco, que dirigía el famoso Jacques Delors, que creó la Unión Europea, y en ese lugar, y con participación de expertos internacionales, 190 países firmaron un acuerdo reconociendo que los niños pequeños evolucionan intelectual y emocionalmente en forma distinta, dependiendo de diversos factores, por lo que no se les debe reprimir, reprobar o tratar de excluir.

Esto porque en ocasiones los maestros reprobaban a niños en edades entre 5 y 9 años, cuando la ciencia dice que es hasta los 10 o 12 años cuando pueden presentar algún examen, y que los niños de educación especial deben integrarse y no discriminarse, además de señalar la obligación de las escuelas de encontrarle a cada niño para qué puede ser útil. Todo lo anterior es una tesis bien documentada.

En México, la educación preescolar se hizo obligatoria, constitucionalmente, por una iniciativa del Lic. Natividad González Parás, cuando era presidente de la comisión de educación del Senado. Posteriormente se hizo obligatoria la preparatoria, pero en ninguna parte de nuestras leyes o reglamentos se exige, aunque se estimula, la educación inicial o post-maternal y resulta que en algunas escuelas privadas de Monterrey que cobran altas cuotas se olvidan que la educación en México la dirige el Estado y que es pública, gratuita y laica, y que únicamente corresponde al estado fijar los objetivos y planes y programas de la educación, pues es lo que nos identifica como mexicanos y no puede estar evaluada, como se hace en algunas escuelas privadas, con procedimientos extranacionales que no funcionan culturalmente.

La reprobación prematura es, entonces, un crimen educativo, igual que lo son los cobros exagerados de la educación privada, que solo existe porque el Estado le ha delegado, bajo su permiso y supervisión, esta función.

Estas opiniones son para recordar a las escuelas privadas que son bienvenidas para colaborar con el sistema público, pero que no abusen de una aparente autonomía que no tienen, con cobros previos al preescolar o con evaluaciones y reprobaciones o exclusiones de niños que evolucionan intelectual y emocionalmente a diferente velocidad y que no deben ser reprobados en los primeros años, de acuerdo a lo que 190 países firmaron hace muchos años en la Unesco.

Descartes: Pienso, luego existo… El sistema privado no debe abusar de instancias que no existen en nuestro texto constitucional.

https://www.milenio.com/opinion/luis-eugenio-todd/ciencia-politica/solo-preescolares-obligatoria