November 14, 2018 Rodrigo Soto 0Comment

Empieza la época de las criptomonedas

Luis E. Todd

Yo no soy experto en este tema, pero le pregunté al maestro Rodrigo Soto, que conoce sobre mercadotecnia y me comentó que el bitcoin es una criptomoneda o criptodivisa,  moneda digital de intercambio y que la más famosa se llama bitcoin, pero que también existen el  Ethereun, Ripple, Dogecoin y otras.

El precio de esta moneda sube de acuerdo a la oferta y la demanda. Ahora está muy inflada, dice mucha gente, y no es real su valor, pero empezó en 2009 y algunos que compraron un dólar de bitcoin, ahora tienen millones, debido a la capacidad que tuvo esta idea de crecer y de hacerse popular en internet y en las redes sociales.  Debemos, entonces, pensar en la capacidad que tendrá en el futuro para transformarse en bienes y servicios y así ser parte, realmente, del sistema de moneda internacional; pues se requiere que los establecimientos la acepten para comprar o  vender.

Con su precio actual  es difícil  realizar transacciones regulares, pues imagínense usted comprar un refresco con una milésima parte de un bitcoin, que ya tiene un valor muy superior a la de cualquier moneda, por lo que debe encontrarse una forma más sencilla de utilizarla para la compra y venta de bienes y productos.

Esta moneda tiene beneficios, como ser manejada por usuarios finales y no por bancos, es decir, eliminaría el sistema bancario; pero también habría problema con los créditos, pues aunque el dinero de los  bancos es el más caro, son ellos los  que tienen capacidad crediticia nacional e internacional.

La opinión de mi colega y la mía es que el bitcoin tiene futuro en las transacciones económicas, pero falta mucho tiempo para que se estabilice y  convenga invertir en ella, si es que se tiene capital de riesgo.  Si usted compró cuando el precio estaba muy bajo, debe esperar a que tenga una caída real para conocer cuál es la cantidad que tiene y aquellos que quieran comprar deben esperar la estabilización de  su precio, pues diariamente tiene fuertes fluctuaciones.

La ventaja es que hay mayor transparencia y ayudaría a combatir la corrupción, porque toda operación queda registrada y no existe un solo lugar, sino diferentes servidores en el internet y es manejada por diferentes usuarios, con lo que  se les quita el poder  tanto a los bancos internacionales como a los bancos locales.

Esta nueva moneda  empoderaría al ciudadano, dándole más fuerza al individuo que a la institución,  que a veces, como en el caso del lobo inmobiliario en EE UU, se aprovecha de la ingenuidad y la ignorancia de la gente humilde para tomarle ventaja y bruscamente hacerle perder su capital.

DESCARTES: Pienso, luego existo… El bitcoin tiene futuro, pero habrá un conflicto entre los sistemas bancarios tradicionales y los sistemas digitales o electrónicos. Quién sabe a dónde llegaremos.

 

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