April 7, 2020 Rodrigo Soto 0Comment

Las enfermedades mentales están creciendo

Según estadísticas nacionales e internacionales, la ansiedad, la depresión y las adicciones están creciendo, a pesar de que el liberalismo económico y la sociedad del conocimiento nos están ubicando en una sociedad que a nivel mundial crece económicamente y que la pobreza ha disminuido, medida por factores materiales.

Pero la riqueza no combate la depresión, enfermedad que conforme se extiende la expectativa de vida, aumenta, y ahora los viejos todos tenemos mayores tentaciones para estar deprimidos, y más aquellos que ganan mucho dinero y que creen en el dios del mercado y no en el señor del espíritu que está inmerso dentro del subconsciente del ser humano. Es decir,lo material está golpeando nuestro cerebro.

En Estados Unidos,donde tienen buenas estadísticas, los medicamente que más utilizan los médicos son antidepresivos y ansiolíticos, y en los estados más ricos de ese país, como los del noreste, la plaga de los opiáceos, en particular la heroína, está generando un problema de salud pública terrible en los jóvenes, a pesar de que gozan del mayor desarrollo económico y de las mejores oportunidades de trabajo y de riqueza; pero eso no les da felicidad.

En México, dicen nuestros estadígrafos, tenemos 10 millones de alcohólicos y 8 millones de deprimidos, y no sé cuántos de ansiedad,lo que les reduce su capacidad de vida plena, sana, creativa y amorosa.

En síntesis, los datos muestran algo inobjetable: que el quehacer del tener nos hace más infelices que el quehacer del ser y de dar y del amar y de compartir, pues la pasión del dinero, se ejemplifica en nuestro municipio de San Pedro, donde la juventud está inmersa en el ansia de tener y guardar, y cada día es más infeliz.

Ante esas observaciones numéricas, reales, no estamos inventando la antítesis que se requiere para, sobre todo en la vejez, no terminar inmersos en la horrible laguna de la depresión y en el terrible miedo a lo desconocido, que la ansiedad representa.

DESCARTES: Pienso, luego existo…En lugar de tanta propaganda comercial, ojalá tengamos algo de propaganda espiritual.

https://www.milenio.com/opinion/luis-eugenio-todd/ciencia-politica/depresion-y-ansiedad-enfermedades-del-siglo