December 2, 2019 Rodrigo Soto 0Comment

Se han perdido totalmente

Hace algunos días le llamé a un médico para que atendiera a un familiar y no me contestó el teléfono a pesar de que previamente le había dicho, cuando me contestó, que se trataba de ver a una paciente que estaba en estado crítico, y como ese médico no es un facultativo pagado por mi familia, simplemente no me hizo caso, olvidándose de la preciosa frase de Hipócrates, que dijo que si un guerrero que acaba de matar a tu hermano y está herido y llega a tu casa a pedir auxilio, tendrás que aceptarlo y tratarlo, a pesar de que haya matado a tu hermano, porque por encima de todos y de todo, eres médico.

Hoy en día, con honrosas excepciones, esta temática y el juramento Hipocrático ya no son parte del proceso de atender y curar, si no va acompañada del signo de pesos, que este médico, a quien que le hablé y muchos otros, lo ponen en jerarquía superior, olvidándose de su responsabilidad social, y de que todo lo que son se lo deben a la preparación en medicina, que gratuitamente les dio el país, porque el país les regaló ser médicos y ellos no pueden regalarle un poco de su tiempo al paciente, para atenderlo, al margen de su capacidad económica.

La medicina ha cambiado, y de ello, muchos médicos culpan a las compañías de seguros, lo cual también es cierto, porque son unos verdaderos bandoleros organizados económicamente; pero también los hospitales se han convertido en verdaderos trusts económicos y todo esto es normal en la época, como dice AMLO, de la sociedad liberal. Pero lo que no es normal es la conciencia de un médico que no puede atender una llamada para decirle a un paciente qué hacer, cuando el paciente no le puede pagar o cuando no está dentro de su lista de los derecho-financieros comprometidos.

Yo he sido médico y orgulloso de ello durante más de 50 años y todavía tengo criterio, aunque ya no practico, por lo que me dio vergüenza y me quise inmolar en el último infierno de Dante cuando vi esta actitud. Hipócrates tenía razón.

DESCARTES: Pienso, luego existo… Cómo ha cambiado la medicina, pues se ha convertido en un negocio, en lugar de una expresión amorosa social.

https://www.milenio.com/opinion/luis-eugenio-todd/ciencia-politica/los-valores-de-la-medicina

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