December 2, 2019 Rodrigo Soto 0Comment

Los millennials no están contentos.

Recientemente apareció en la prestigiada revista The Economist, el tema del nuevo socialismo, que me lo pronosticó Fidel Castro cuando lo conocí en la Unesco, y que ahora los jóvenes lo están impulsando en Estados Unidos, a través de Bernie Sanders, que ojalá sea el siguiente presidente de Estados Unidos, en lugar del oligofrénico señor que tienen en la actualidad. Es obvio que el socialismo, como lo describió Marx, con el control de los trabajadores sobre el Estado, no funcionó y como dice el mismo The Economist, el liberalismo de Adam Smith generó menos pobreza, pero no resolvió el problema político de la confianza, ni generó una relación interhumana para hacer política militante que sirva a los demás, como es la definición clásica griega.

El nuevo socialismo, y yo coincido, es el de Cristo. Aunque a muchos no les guste la religión, él dijo: “Amaos los unos a los otros” y resulta que los únicos que se aman los unos a los otros son los empresarios y en México todavía tenemos 35% de personas marginadas, pobres de solemnidad y el 20% no pueden comer lo básico para sobrevivir y para poder aprender, por lo que la falta de educación es el problema fundamental del país.

Ahora tenemos un Presidente que, yo creo, escuchó este tema, pero no lo ha podido incorporar adecuadamente, porque sus ocurrencias no van acordes con la realidad y si bien debe existir un nuevo socialismo, no se puede divorciar de la libertad económica y de la economía liberal, que ha salvado a millones de gentes de la pobreza, porque la libre competencia, el mercado, la producción y ahora la sociedad del conocimiento van a hacer coincidir lo que es el acto social de dar, con el acto empresarial creativo de producir. Ese para mí sería el nuevo socialismo de los millennials.

Para llegar ahí se requiere que los millennials se dediquen un poco al arte-ciencia de pensar, para cambiar el mundo que les tocó vivir, a través de la fórmula mística de amarnos los unos a los otros, de dar, de tolerancia y de saber perdonar.

Tengo miedo que la capacidad intelectual del Presidente y su formación no le permitan comprender que no puede estar tirando dardos para romper el liberalismo y por otra parte querer abatir la pobreza. Tiene que tener la habilidad para juntar ambas situaciones y hacerlas congruentes con la realidad. Si no lo hace este país seguirá con muchos pobres y los ricos seguirán ricos. Ahí se acabó cualquier teoría y los millennials se pueden ir a dormir su siesta.

Descartes: Pienso, luego existo… El nuevo socialismo requiere amarnos los unos a los otros.

https://www.milenio.com/opinion/luis-eugenio-todd/ciencia-politica/el-nuevo-socialismo

Leave a Reply