February 5, 2023
La falta de agua

La falta de agua

El día de hoy transcribo, sintetizado, un proyecto de solución a la falta de agua en el área metropolitana de nuestra ciudad, elaborado por el ingeniero Salvador Galván Borja, con lo que se apoyaría el promisorio futuro de Monterrey.

El agua en el área metropolitana de la ciudad capital evolución de 1950 a 2020

“Nuestra ciudad capital fue fundada en una región semiárida, limitada en tres lados por montañas; al oriente, al sur y al poniente y regadas en su parte central por los ojos de agua de Santa Lucía. “Durante la década de los cincuenta del siglo XX hubo sequía; fue muy larga. Por ese tiempo se inauguró el poliducto de Pemex de Ciudad Madero, Tamaulipas, a esta ciudad, transportando agua para mitigar la falta del líquido. La presa La Boca, desarrollada por una empresa privada, fue transferida a SADM en 1963.

“En los inicios de los 80 se construyó la presa Cerro Prieto. La identificaron como la obra del siglo y aunque las presas requieren de lluvias, finalmente llegaron. Con el Acuaférico se aseguró la distribución de agua al área metropolitana. A principios de los 90 se construyó la presa El Cuchillo.

“Hasta la fecha, gracias a lluvias de algunos ciclones, estas presas han satisfecho la demanda de agua de esta área metropolitana. Aunque se ha especulado sobre mantos de agua abundantes bajo el río Santa Catarina, esto parece más un mito, que una realidad.

“En la actualidad las megalópolis se asientan junto a masas de agua, muchas veces junto a caudalosos ríos o bien en montañas cerca del mar que aseguran flujos de agua. Cuando no es así, se requieren grandes obras de captación y conducción de agua desde sitios alejados.

“Los proyectos de infraestructura son de magnitud económica y/o complejidad tecnológica y la inversión es amortizada en plazos largos. El proyecto del Pánuco Monterrey 6 requiere una inversión que frisa los 20 mil millones de pesos; tiene vocación para ser desarrollado como una asociación público-privado (APP). En éstas, el gobierno invierte una parte a fondo perdido, e inversionistas privados aportan recursos propios y con créditos a largo plazo reciben una concesión para explotar el recurso. Al final, después de cubrir el crédito y que se les restituya el capital invertido y la utilidad convenida, la instalación regresa al concesionante; la fuente de liquidación de esto son los ingresos por la entrega de agua en Cerro Prieto.

“Hace algunos años, alguien acotó que el proyecto conllevaba un endeudamiento demasiado alto para la sociedad. Para evitarlo, existen mecanismos administrativos disponibles que aseguran el correcto destino de los recursos.

“Es recomendable revisar el proyecto y actualizarlo, por ser infraestructura y considerando los recursos necesarios, además del fondo perdido del gobierno federal, la aportación del concesionario sería baja, ya que puede ser clasificado como Riesgo Proyecto, como lo fueron las autopistas a Nuevo Laredo y Reynosa y el Periférico. Esto conlleva a un crédito alto, 80% o más, con bajos intereses. Puede ser financiado por Banobras, el PIB, el Banco Mundial, el NADBank.

“Dado el calentamiento global, esta es, quizá, la última oportunidad de asegurar el futuro de la ciudad capital y su área metropolitana. No dejemos que el agua del río Pánuco y de su afluente, el río Tampaón, se tire al mar”.

https://www.milenio.com/opinion/luis-eugenio-todd/ciencia-politica/la-falta-de-agua