April 3, 2017 Rodrigo Soto 0Comment

La colaboración cibernética.

                                                                                                 Luis Eugenio Todd

Estudios recientes señalan que el crecimiento del cerebro de los primates estuvo íntimamente relacionado con la dieta, que generó una mayor capacidad de desarrollo cognitivo y de la sensibilidad para convertirse en la fase final en un ser humano. Los seres primarios comían plantas, las originales, después frutas y verduras, y muy poco la carne, que contiene las proteínas, cuando mataban a otro ser vivo.

Lo anterior habla de la importancia de seguir la llamada dieta mediterránea, fundamentada en frutas, verduras, aceite de oliva, granos y cereales, haciendo a un lado la tendencia a la carne roja, que es muy cara en su producción y muy lenta en su digestión, por lo que debemos reflexionar en esto si queremos vivir bien y más tiempo.

Por otra parte, estudios científicos publicados en nuestra página reporteciencia.uanl.mx muestran que la cooperación entre seres humanos no es excelente, pues solo se puede lograr el 60% en experiencias con juegos electrónicos, mientras que las computadoras, frías y duras, cuando se asocian entre sí, colaboran al 100% para ganar el juego correspondiente, lo que nos indica que en el futuro la cibernética podría lograr la interrelación de seres humanos, a través de la colaboración masiva, para vectorizar los esfuerzos de programas y proyectos que permitan la suma de los intelectos para el beneficio común.

Estos antecedentes demuestran que los seres humanos estamos muy pobres en nuestra responsabilidad de colaborar en los programas de beneficio comunitario y tendemos mucho más al egocentrismo, que nos impide la bondad hacia los demás, y nos autoinmolamos en nuestro yo interno, alejándonos de la felicidad, que solo se encuentra en la capacidad de dar y de servir.