November 15, 2019 Rodrigo Soto 0Comment

Apelo a Guadalupe Salinas de la sección 21

Por supuesto que esta columna se dedica a cosas políticas y científicas, pero mi experiencia me ha inculcado la percepción social necesaria para atender temas que me parecen injustos de naturaleza propia.

Conozco al sistema magisterial porque fui secretario de Educación y obviamente recuerdo a Guadalupe Salinas, que estoy seguro es un buen maestro que quiere al magisterio, pero no he podido comunicarme con él por los medios convencionales, por lo que le pido tome en cuenta el caso de Hilario Rendón, un maestro que dedicó toda su vida a la docencia y que ahora, ya en su tardía época, sufre un serio problema mental, y ha sido jubilado con 4 mil pesos mensuales.

Con lo anterior, mis lectores pueden concluir que nadie que ha dedicado su vida al magisterio merece una jubilación de 4 mil pesos mensuales, que es casi el salario mínimo y que el sindicato magisterial, que siempre ha luchado por la justicia para sus agremiados, se está olvidando de este patético ejemplo de injusticia hecha existencia, con lo que la función del sindicato queda en entredicho.

Descartes: Pienso, luego existo… Estoy seguro que Guadalupe Salinas no sabe de esta temática, pero debe actuar con prontitud y en justicia.

https://www.milenio.com/opinion/luis-eugenio-todd/ciencia-politica/un-caso-de-justicia-sindical