November 15, 2019 Rodrigo Soto 0Comment

El dar es lo que aniquila

Me refiero a que las promesas del Presidente, con todo y el cabildeo que hizo el gobernador y el brillante gestor Waldo Fernández, no han podido consolidarse, según el presupuesto que presentó Urzúa al Congreso de la Nación.

Otra vez Nuevo León, a diferencia de otros estados, sufre las inclemencias de la figura presidencial y de la estructura federal, y pierde sus opciones de supervivencia y de imagen, pues si no se autorizan la presa, ni los hospitales y solo unas migajas para el Metro, va a ser muy difícil que Jaime Rodríguez pueda justificar los intentos que ha hecho para generar más recursos para Nuevo León. Esto no sería justo reclamarlo si no viéramos los presupuestos de otras entidades, que sí ganaron mucho en esta iniciativa de presupuestos reducidos, para justificar las promesas, a veces con tinte caprichoso, de AMLO.

Pienso que es el momento para que la iniciativa privada, el gobierno y las universidades hagan una reunión y una manifestación pública de enojo por ese mal tratamiento, de nuevo, de la Federación. Si no nos unimos, vamos a sufrir el desprecio que siempre ha tenido Nuevo León en el pacto federal.

Descartes: Pienso, luego existo… Promesas van, realidades no vienen. ¡Qué pena, AMLO!

https://www.milenio.com/opinion/luis-eugenio-todd/ciencia-politica/el-prometer-no-empobrece_2