April 7, 2020 Rodrigo Soto 0Comment

Ha habido más de 15 reformas en los últimos 40 años

El suscrito ha estado 45 años en el mundo de la educación y ha visto pasar múltiples reformas educativas; además, ha conocido a grandes personajes que han ocupado la Secretaría de Educación, como Porfirio Muñoz, Fernando Solana, Reyes Heroles, Manuel Bartlett, Ernesto Zedillo, y todos han querido mejorar la educación, pero la calidad de la misma va, como dice el tango, “cuesta abajo en la rodada”, según las evaluaciones internacionales.

Yo creo que la única reforma que ha trascendido su tiempo fue la del ingeniero Bravo Ahuja, ex rector del Tec y secretario de Educación en la época de Echeverría, pues actualizó e impulsó la educación tecnológica, misma que había soñado Lázaro Cárdenas cuando creó el IPN (Instituto Politécnico Nacional).

Este personaje se puede comparar con Torres Bodet, quien creó los libros de texto, Narciso Bassols y Adrián Yáñez (gran poeta), que fueron factores de transformación real y no aparente. Pero la realidad es que estamos muy mal y por eso no hemos logrado combatir la marginación, la ignorancia y la pobreza, y como no le damos importancia a la educación para la ciencia, no hemos adecuado nuestra educación a las nuevas transformaciones mundiales y nuestro ingreso per cápita es muy pobre y en educación, según la OCDE, estamos en último lugar, y hasta Nuevo León, que tenía los primeros lugares en mi época, ahora está en el decimocuarto sitio.

El Senado actual aprobó ya una reforma laboral, aunque a alguien, dentro del mismo, le apareció la inteligencia y se propuso que se inscribiera, en el texto de la reforma a la educación, las matemáticas y la lectoescritura, y al final alguien recordó que para realmente hacer una reforma hay que profundizar en el acto del conocer, del ser y del trascender, así como de la formación profesional para el trabajo; todo dentro de un marco ético y fortaleciendo el deporte, que es formativo, y la cultura, que nos da una particular sensibilidad y creatividad.

Sin embargo, el Senado y la Cámara de Diputados le dieron la mayor importancia al tema laboral, que es hermano del proceso político, que es el que ha enfermado a la educación en México, lo que se ejemplifica con la pobreza de nuestra formación integral, sobre todo en la educación pública, lo que permite que que estemos expuestos a las luchas de la política del poder.

Espero con resignación que a alguien en el poder legislativo se le iluminen las neuronas y separan la política de la educación, adaptando los cambios a la sociedad del conocimiento y de la comunicación.

DESCARTES: Pienso, luego existo… No puedes esperar un cambio si sigues haciendo lo mismo.

https://www.milenio.com/opinion/luis-eugenio-todd/ciencia-politica/reforma-educativa-de-esta-epoca