November 25, 2019 Rodrigo Soto 0Comment

Gran personaje que no debemos olvidar

Hace varios días se recordó el nacimiento de, quizá, el más grande historiador que hemos tenido en Nuevo León, al margen de reconocer que Fray Servando Teresa de Mier y Gonzalitos estudiaron la historia y son también los grandes prohombres de nuestro estado.

Como es costumbre, en la acelerada época actual de la comunicación, todo se olvida al calor de la nueva noticia y en el desprecio que se tiene por la profundidad de la historia y por la servidumbre intelectual que significa entregarse a las redes sociales, olvidándose de leer y reconocer a grandes pensadores griegos, romanos, alemanes, franceses y mexicanos, que han sido importantes para definir la proyección social de una comunidad determinada.

Don Israel Cavazos es y debe seguir siendo, un icono para Nuevo León. Por eso me molestó, en su época y me sigue molestando, la actitud de Felipe Cantú, al haberlo separado en forma abrupta y grosera de la dirección del archivo municipal. Aunque yo no acostumbro poner emoción en mis juicios, ese recuerdo me habla de la ausencia que tiene alguna gente joven, o ya no joven, como él, de lo que son los valores históricos, que nos dan reciedumbre como estado y que son la fuente de nuestra cultura regional, la que con pasión defendía don Raúl Rangel Frías.

Israel Cavazos no solo era un historiador de Nuevo León, pues ganó premios nacionales e internacionales, ya que también estudiaba la de otras latitudes. Pero si alguien conocía los detalles y los pormenores de este gran estado, era él, don Israel, y representaba la nostalgia histórica, la solemnidad, la inteligencia y sobre todo la modestia. Era nuestro amigo, ya en la inmortalidad.

Por supuesto que a don Israel se le han hecho homenajes y en Guadalupe, donde vivió, tuvo un reconocimiento excepcional, pero pienso que falta imponerle su nombre a una calle grande, bonita, que nos haga recordar que fue uno de los regiomontanos ilustres, pues junto con Fray Servando, Gonzalitos, Alfonso Reyes y Rangel Frías, representan nuestra forma de ser: capaces, emprendedores, comprensivos, sinceros, abiertos y generosos. Y como decía un maestro mío: “No somos muy buenos para la planeación o el mantenimiento, pero quién nos gana en la creatividad y en la solidaridad social”. Eso representó don Israel.

Descartes: Pienso, luego existo… Israel Cavazos: el cuarto regiomontano ilustre. Hay que recordarlo y difundir su bonhomía, sobre todo para una juventud anestesiada por las redes sociales. 

https://www.milenio.com/opinion/luis-eugenio-todd/ciencia-politica/israel-cavazos-in-memoriam