December 2, 2019 Rodrigo Soto 0Comment

¿Será mejor que la anterior?

Recientemente ha habido cambios en los organismos laborales internacionales, que han repercutido en los nacionales, y con base en esos cambios conceptuales se están alterando las reglas del juego, que mantuvieron este país, durante muchos años, alejado de las huelgas llamadas “locas”, de los paros innecesarios, de las demandas superiores a las posibilidades y de toda una confusión entre lo que es la defensa necesaria del derecho de los trabajadores y el equilibrio o la llamada congestión, que así describió el filósofo Ernest Mandel.

Este último personaje, a quien me tocó conocer en mi paso por la universidad, decía que muchas veces se confundían los derechos irrestrictos de la fuerza laboral, con la necesaria productividad, para aumentar los salarios y también las posibilidades de empleo, y en esa confusión, las aparentes ganancias sindicales eran, a futuro, pérdidas, porque se inhibía lo que es el alimento del salario, que es la producción.

Yo no soy una persona de derecha que defienda a los empresarios. Tampoco soy un anarquista de los que dicen que todavía hay que recordar a Marx y a Engels y darle el control del Estado a la fuerza del trabajo, y no a los que detentan el sistema productivo. Simplemente soy un fisiólogo, es decir, me gustan que las cosas funcionen para beneficio de los que menos tienen, pero sin quitarles la oportunidad a los que son parte de la realidad del fenómeno liberal, económico, que aunque no le guste a AMLO, domina el mundo financiero actual.

Las “huelgas locas” en Matamoros, las declaraciones de nuestro amigo Napoleón, así como cambios y confusiones entre lo que es un sindicato honesto y lo que es uno que se aprovecha de su fuerza y cohesión, han confundido seguramente al Presidente y ahora quieren alterar las reglas del juego, que durante muchos años nos daban orgullo, porque se había permitido el trabajo fecundo y creador, en buena fe y con cohesión nacional.

Romper este esquema así, sin sacar lo malo que existe, como es la corrupción interna, el uso de los sindicatos por los partidos políticos y todos los males que ya conocemos, sin pensar en lo que representa en la sociedad mundial la cogestión entre trabajadores y empresarios, para beneficio mutuo, es otro absurdo de falta de planeación y de visión.

DESCARTES: Pienso, luego existo… Hay que hacer leyes que impidan lo malo y aprovechen las bondades de la cogestión, para que trabajadores y emprendedores produzcan para beneficio de ambos.

https://www.milenio.com/opinion/luis-eugenio-todd/ciencia-politica/hacia-una-nueva-vision-sindical

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