November 15, 2019 Rodrigo Soto 0Comment

Era lo único bueno de la consulta de Peña Nieto

Como ya se está haciendo costumbre, AMLO y sus funcionarios, que le quieren dar razón en todo y le siguen la corriente, presentaron una iniciativa de ley para suprimir el único lugar que yo, con toda mi experiencia en educación, conozco donde hay investigadores educativos que sí conocen el tema y que son los que deben marcar la política de la educación y no entregársela, como ha sido costumbre, a los políticos o administradores que no han dado clases en educación básica y que solo saben de teorías abstractas.

Durante seis años yo estuve criticando la Reforma Educativa de Peña Nieto porque empezó al revés, es decir, evaluando y reprimiendo a los maestros, en lugar de prepararlos primero y hacerlos, como deben ser, el núcleo nodal de cualquier proceso educativo escolarizado.

Todo lo anterior me permitió reflexionar sobre esa importante temática y entendí que era importante evaluar el sistema educativo en forma más científica y por lo tanto la creación del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, con las personas que están allí, es algo que tiene que conservarse. Los procesos de evaluación en la educación pública mexicana siempre han existido, pero en forma minoritaria, mientras que algo organizado como el INEE es algo que debe perdurar.

En buena tesis política, racional y no impulsiva, hay que cambiar lo que se tiene que cambiar, pero hay que conservar lo que ha demostrado que es importante conservar; pero en un atropello verbal, con el tema de los salarios, que ha metido al gobierno en una lucha innecesaria de poderes, se desaparece el INEE de un plumazo con una iniciativa que seguramente tendrá mayoría y se presenta una cosa rara como Reforma Educativa, sin estructura conceptual clara y conocimiento de cuáles serán los cambios reales en la visión de este importante tema del desarrollo.

Hay voces contradictorias en el Senado, como es el caso de la lúcida senadora Beatriz Paredes, que están exigiendo que se aclaren las cosas, y también estoy seguro que algunos actuales funcionarios de educación, como Gilberto Guevara Niebla, que era miembro del INNE, tendrán que defenderlo, porque desaparecerlo solo porque hay que cambiarle de nombre es un absurdo y no tiene nada que ver con la Cuarta Transformación.

Descartes: Pienso, luego existo… Ah, cómo maltratan lo más importante que el país debe conservar: la educación de calidad.

https://www.milenio.com/opinion/luis-eugenio-todd/ciencia-politica/desaparecen-el-inee