April 8, 2020 Rodrigo Soto 0Comment

Hay alguien torpedeando la ideología de AMLO.

Me parece muy extraño que se hayan incluido en el programa de austeridad a los institutos de Salud y organismos dedicados a ese derecho constitucional, producto de la Revolución, porque en México la salud pública de la clase marginada y de la clase media está muy por debajo de los niveles que hay en otros países del mundo y algunas instituciones tratan de salvarse de esta mediocridad.

A éstas se les están retirando los fondos básicos para su funcionamiento humanista prioritario, como es el del cuidado de la salud.

Ayer se reunieron con legisladores en la Cámara de Diputados y estoy seguro que lo están haciendo en la Secretaría de Hacienda, los directores de los prestigiados institutos de Salud y de hospitales que, igual que las estancias para los niños pequeños, están siendo barridas por algún burócrata bastante limitado en su capacidad intelectual, para no entender que está contradiciendo totalmente la política que preconiza y predica todos los días el presidente AMLO.

Es realmente increíble que alguien no se dé cuenta de que en este país nuestro, los ricos sobreviven por los avances médicos y la alta tecnología de los mismos, y que los pobres mueren por insuficiencia de atención en algo tan delicado y que es vital para el desarrollo del bienestar social, que tanto defienden las nuevas corrientes llamadas de izquierda, que se están autodestruyendo por sus propios personajes que defienden, con el verbo, lo que no practican con los hechos.

El Presidente tiene que entender que muchos de sus colaboradores no son gente sensible y preparada, y que a pesar de que a él le dicen que sí a todo, como siervos y barberos actúan en contra y terminarán haciendo que la gente que votó por él ya no le crea, porque hechos son amores y no buenas razones.

Por esto, que es elemental, el Presidente, el partido Morena y sus diputados y senadores, y toda la nueva corriente de personas en el actual régimen, deben tener un ápice de inteligencia y sensibilidad para entender que la salud es sagrada y que los pobres no pueden morir solo por el hecho de ser pobres.

Descartes: Pienso, luego existo… La pobreza no es un pecado. Es producto de la falta de desarrollo educativo, científico y tecnológico, y de incomprensión, en nuestro país.

https://www.milenio.com/opinion/luis-eugenio-todd/ciencia-politica/la-salud-es-un-derecho-social

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