December 9, 2010 admin 0Comment

(07 de Diciembre de 2010)

“En la política, la forma es el fondo, pero para que exista forma, se requiere que haya fondo”.

El suscrito es de una generación en donde los discursos políticos utilizaban los sustantivos y no solo los adjetivos del idioma español, ya que los primeros tienen peso y los segundos son adornos del idioma. También defendíamos la ideología y no solo la imagen corporal.

Como los tiempos cambian, ahora nuestros políticos utilizan muchos adjetivos, muy poquita ideología, si alguna, y sus argumentos verbales no tienen sustantivos, es decir, no tienen peso especifico.

Valga esta digresión para comentar los últimos discursos del presidente de todos los mexicanos Felipe Calderón, que con adjetivos y algunos vituperios, abrió fuego cruzado contra el PRI y contra todos los críticos de su gobierno, señalando lo trágico que sería volver al pasado y llevándose entre tantos adjetivos hasta a su colega Vicente Fox.

La replica por parte de los políticos de otros partidos fue semejante y el país entero vio esa lucha de petardos de humo, sin que nadie le ofreciera resultados a sus muy graves problemas.

Nos referimos a que en una nación como la nuestra, inmersa en la violencia, en la inseguridad de sus habitantes, en la pobreza creciente y en la corrupción galopante, así como la ignorancia, producto de un sistema educativo fallido, todos esperamos por piedad alguna sustancia y alguna ideología para resolver nuestros problemas y no solo la imagen carismática y sonriente ante la televisión y el internet de nuestros lideres que representan la excelsa musa, ahora muy devaluada figura de la política.

Ojala nuestros políticos leyeran de nuevo, si es que lo leyeron, “El Quijote”, ahí aprenderían mucho de ideología y algo de gramática española, en donde los sustantivos son como la poesía, tienen peso y horizontes con profundidad y no solo vientos fugaces de frivolidad.

Luis E. Todd
luisetodd@yahoo.com
www.luiseugeniotodd.com