November 26, 2019 Rodrigo Soto 0Comment

Adrián tiene una alta responsabilidad.

Al fin, después de un laberinto jurídico innecesario y complejo, tomó posesión de nuevo Adrián de la Garza como alcalde de Monterrey, capital industrial y educativa de México. Esto nos llena de beneplácito, porque al fin se pueden organizar bien las cosas.

Sin embargo, esta segunda oportunidad que tiene el licenciado Adrián se acompaña de la responsabilidad de resolver problemas apremiantes y serios, como la inseguridad, que va creciendo de nuevo, la contaminación ambiental y la falta de planeación urbana del centro de la ciudad, y algo que parece sencillo, pero es complejo: el tratamiento específico de los baches, que generan molestia social permanente.

Estoy seguro que en el área de la seguridad, como lo dijo en su toma de posesión, redoblará esfuerzos y utilizará también su experiencia en el problema crónico de los baches. Ojalá que también recuerde que la contaminación, siendo un problema de toda el área, requiere un liderazgo y que el gobierno del estado debe recibir el apoyo de los municipios para, juntos, planear decisiones definitivas para este problema que nos aqueja y nos enferma.

https://www.milenio.com/opinion/luis-eugenio-todd/ciencia-politica/se-acabo-la-incertidumbre-municipal