November 25, 2019 Rodrigo Soto 0Comment

El México que nunca volverá

A mí me tocó vivir, cuando era joven, en la colonia Roma de México, porque mi padre trabajaba allá. Viví en la calle Puebla 46 A y allí pasé mis primeros y adolescentes años; por supuesto jugando deportes y gozando el poco tráfico que en esa época existía.

La película Roma tiene una nostalgia romántica que me recuerda el México antiguo y además una calidad argumental que justifica los premios recibidos y por recibir, y que todos los mexicanos estemos orgullosos de lo que nuestros directores de cine han demostrado: lo que me dijo una vez Kissinger, que nosotros, los mexicanos, puestos en un ambiente adecuado, somos más creativos y mucho más solidarios que los de origen sajón. En efecto, la creatividad es parte consustancial a nuestra identidad cultural.

Yo vi la película y encontré algunas pequeñas inconsistencias en calles o lugares, pero eso no importa. Lo que realmente importa es que presenta ese México que nunca más va a regresar, pero que todos recordamos con el deseo ferviente de que de nuevo podamos vivir seguros, sin violencia y sin vialidad exagerada en la bella capital de nuestro país.

Descartes: Pienso, luego existo… La película  Roma, orgullo y nostalgia para los mexicanos.

https://www.milenio.com/opinion/luis-eugenio-todd/ciencia-politica/roma-orgullo-o-nostalgia