April 8, 2020 Rodrigo Soto 0Comment

Me refiero a la verificación vehicular

Dicen los que saben de equinos, que la mula es más terca que la burra y que a pesar de que se le enseñe el trigo, ella regresa a comer maíz.

Lo mismo sucede con los diferentes gobiernos del estado.

Todos estudian la verificación vehicular y la rechazan, a sabiendas de que en otras partes del mundo y del país se practica y que es una fórmula eficaz, de las muchas que se requieren, para reducir la contaminación ambiental, que es un problema de salud pública.

En Nuevo León también siempre volvemos a lo mismo; es decir, somos tan tercos como una mula y aunque se propone que la verificación vehicular se haga en forma obligatoria, porque es para beneficio social y también gratuita, para no impactar a la gente de escasos recursos, la discusión se olvida, a pesar de que su aplicación es muy sencilla, a través de las gasolineras, por lo que debe hacerse en beneficio de nuestros hijos y nuestros viejos, que son los que más sufren su impacto.

Exhorto al gobierno y al Congreso a que entiendan que esto es lo indispensable para empezar una gran lucha contra el azote de la contaminación.

Descartes: Pienso, luego existo… Hasta las mulas pueden educarse. ¿Por qué no nos educamos nosotros?

https://www.milenio.com/opinion/luis-eugenio-todd/ciencia-politica/otra-vez-la-mula-al-maiz

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