October 9, 2019 Rodrigo Soto 0Comment

El problema es como lograrlo

El Congreso del Estado publicó el pasado 9 de mayo una iniciativa de la magistrada Graciela Buchanan en la que los hospitales públicos y privados tienen la obligación de atender pacientes que lleguen en crisis o episodios que requieran atención inmediata. El tema es muy importante, pero se focalizó para las emergencias psiquiátricas y no para el resto de los padecimientos.

En nuestro país, el 8% de la población padece una enfermedad mental. Si a esto le agregamos los 12 millones de alcohólicos y los drogadictos, así como la problemática materno-infantil, como es el déficit de atención y la hiperactividad, nos daremos cuenta de que el problema es enorme y las instituciones, a quienes se les confió solucionarlas, son muy pequeñas y carecen de presupuesto y del profesionalismo adecuado.

Sin embargo, hay que aplaudir la iniciativa de la magistrada Buchanan y del secretario de Salud José Narro Robles para obligar a los hospitales a darle atención de emergencia –y con respeto a su dignidad como persona– a cientos de casos que llegan y que, con la excusa de que son problemas psiquiátricos, simplemente se abandonan o se envían a cualquier institución, en donde son tratados en forma poco profesional y a veces intoxicados con medicamentos que no les son útiles, y muchas veces estos procesos culminan con la muerte.

Recuerdo que hace muchos años, todos los hospitales estaban obligados a dedicar camas a pacientes con bajos recursos que llegaban de emergencia y eso hacía la diferencia, y la sigue haciendo, entre la vida y la muerte en pacientes con enfermedad coronaria o enfermedades cerebro-vasculares o hemorragias, en que la atención debe ser inmediata y de calidad.

La ley debería reglamentarse para crear espacios adecuados para pacientes que llegan sin diagnóstico, y que tienen síntomas de carácter psiquiátrico o confuso, desde el punto de vista neurológico, incluyendo la consulta ambulatoria, pues la entrevista inicial, con una evaluación a fondo, es fundamental, así como los servicios de urgencia y la hospitalización, pues así tendrían la posibilidad de sobrevivir.

Descartes: Pienso, luego existo… Buena iniciativa. Ojalá se ampliara.

https://www.milenio.com/opinion/luis-eugenio-todd/ciencia-politica/nueva-ley-para-proteger-la-salud-mental

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