November 22, 2019 Rodrigo Soto 0Comment

Se interpretaron mal sus declaraciones

Recientemente los periódicos que AMLO califica de “fifís” cuestionaron, junto con algunas organizaciones privadas, a Manuel de la O, Secretario de Salud del Estado y un gran pediatra. Él dijo que los adolescentes que van más a la iglesia tienen menos riesgos de embarazarse prematuramente y el mundo se le vino encima.

Obviamente que los embarazos prematuros pueden ser evitados con educación sexual y con el uso del condón y otros menesteres que lo impiden, pero la verdad es que quien tiene un concepto religioso y goza de su instinto sexual, tiene una dicotomía en el momento de la relación personal y ahí es donde entra la razón, evitando lo que puede ser una problemática permanente: tener un hijo sin desearlo. Lo que tiene que ver con el amor y con Dios es un freno espiritual importante.

Me extraña que las organizaciones civiles no se den cuenta de que no todo está en la represión o en la educación sexual, sino también en la mística de pensar en el futuro de un niño no deseado, que no puede ser intercambiado por un deseo inmediato. Hay que escuchar bien antes de criticar a Manuel.

Descartes: Pienso, luego existo… En este mundo material nos olvidamos del espíritu; pobres de nosotros. 

https://www.milenio.com/opinion/luis-eugenio-todd/ciencia-politica/manuel-de-la-o-tiene-razon