April 8, 2020 Rodrigo Soto 0Comment

Me refiero a la 3 de 3 de los empresarios que hacen negocios públicos.

Recientemente el Congreso del Estado puso en la mesa de la discusión la famosa ley 3 de 3, que pide a los funcionarios públicos información patrimonial, fiscal y de intereses, y ahora también se le exige a los empresarios que hacen negocios con el gobierno.

Esto, como una medida para que la corrupción, que es bilateral, se evite en forma pareja.

Por supuesto que los empresarios pusieron el grito en el cielo, porque ellos tienen no solo empresas que trabajan para el sector público y están sujetos a la supervisión fiscal, y poseen el derecho de maniobrar legalmente para que sus ingresos sean evaluados correctamente. Además tienen derecho a la privacidad de sus trabajos. Y allí está el dilema que hay que resolver.

Yo pienso que esto podría solucionarse con un acto de buena fe de quienes hacen negocios con el sector público y que en los negocios derivados de contratos gubernamentales sí se dé la información y el seguimiento. Lo anterior puede lograrse con un 3 de 3 parcial, lo que el sector privado quizá puede aprobar.

Descartes: Pienso, luego existo… Hay que buscar siempre el eclecticismo y evitar lo radical, en aras de la mediación y el consenso.

https://www.milenio.com/opinion/luis-eugenio-todd/ciencia-politica/lo-que-no-es-parejo-es-chipotudo