February 16, 2011 admin 0Comment

19 de Enero de 2011

El problema es: desarrollo científico y tecnológico sin marco ético de comportamiento…

El ITESM es una gran institución; yo asistí a su nacimiento por la calle de Abasolo, por la vecindad de mi casa original. Aunque siempre han sido mis rivales deportivos y les he ganado algunas veces, les tengo un particular afecto y reconocimiento por su gran importancia en el proyecto nacional de educación superior, pues junto con la UNAM, ellos son una institución de carácter nacional, concesión federal que yo defendí en la SEP.

Este instituto nació por la visión de don Eugenio Garza Sada, tratando de replicar la imagen del MIT. Su objetivo original fue crear profesionales y técnicos para las empresas, y esta acción la han desarrollado con esmero y eficacia, siendo ejemplo latinoamericano en este rubro. Recientemente sus autoridades se dieron cuenta de que el reto histórico y social les obliga no sólo a crear emprendedores o profesionistas, sino afrontar responsabilidades universitarias básicas, como las que yo le insistí al Dr. Rangel, a quien admiro, sobre la investigación científica, la cultura y sobre todo la proyección hacia la sociedad y no sólo hacia el grupo de empresarios. Estos comentarios los he hecho en buena dialéctica universitaria con el excelente rector quien hizo una extraordinaria labor, pero que ahora las circunstancias le obligan a un nuevo rumbo.

Actualmente el ITESM está en una fase de reingeniería, como ellos le dicen, y percibo, que su Consejo, presidido por el gran empresario Lorenzo Zambrano, está despertando a las nuevas responsabilidades que la sociedad mexicana les exige y que los obliga a preocuparse por la filosofía del saber, el comportamiento ético del ser, la extensión cultural y sobre todo por la preocupación por el fenómeno social de nuestra patria.

Las anteriores consideraciones deberán obligar al ITESM a una “visión con utopía”, ya que las circunstancias los obligarán a objetivos distintos para crear el estudiante del siglo XXI, diferente al actual, que tiene una gran tendencia al monetarismo ilustrado y al maniqueísmo plástico y egocéntrico. Sobre todo aquellos jóvenes que provienen de las clases económicas activas.

El ITESM tiene pendiente seleccionar al rector general y creo, por mi experiencia, que éste no debe ser sólo un buen administrador o un político, sino este personaje podría ser un filósofo social o un profundo humanista, que promueva la cartilla moral y ética…
luisetodd@hotmail.com