October 29, 2019 Rodrigo Soto 0Comment

¿Por la buena o por la mala?

El tema de la corrupción está en la mayor parte del país y del mundo, y se refugia no solo en el comportamiento inadecuado de los funcionarios públicos, que es el símbolo que se utiliza en los medios de comunicación social, sino en la dicotomía moral de una sociedad mundial que se refugió en el capitalismo y en el dios dinero, olvidándose de la axiología fundamental del quehacer moral del hombre y del comportamiento ético, necesario, de la sociedad.

AMLO la está poniendo de moda, otra vez, porque primero la combatió en su campaña y ahora la perdonó, una vez electo. Él tiene buenos argumentos, porque no quiere envolver al país en un conflicto interno y desgastar a nuestra sociedad en persecuciones que, a la luz de la justicia, son difíciles de probar. Todo esto con el riesgo de la impunidad, que es la bandera blanca que protege la corrupción.

Nosotros publicamos hace muchos años toda una revista: Conocimiento (www.conocimientoenlínea.com), con opiniones nacionales e internacionales, y ahí aprendimos, después de la síntesis correspondiente, que solo hay dos maneras de extirpar ese mal social, agravado en el sector público. La primera es por la mala, con el ejemplo histórico de Singapur y de muchos países orientales, que le cortan la mano a los corruptos o los condenan a muerte. Así han logrado disminuirla o erradicarla, a veces.

Otra terapéutica es la que siguió Finlandia y los países nórdicos, que es a través de la educación de los funcionarios y de la sociedad sobre los valores morales y la generación de autoestima y orgullo por el trabajo público o privado, que cada quien desempeña y que logra así equilibrar el interés monetario, la tranquilidad del deber cumplido y el compromiso moral.

Esta última solución es más tardada, pero más permanente, y ahí es donde está la dicotomía del nuevo Presidente electo, que además no sé si lo sepa, pero no le corresponde a él, sino al Congreso, para que legisle adecuadamente, y al Poder Judicial, para que haga los juicios correspondientes.

Pero como AMLO se va por la libre y no se fija en las leyes, ni en la diferencia fundamental de los poderes del Estado, él solo se está echando el paquete encima.

Descartes: Pienso, luego existo… Por la buena o por la mala; pero por la mala no se puede, entonces…

https://www.milenio.com/opinion/luis-eugenio-todd/ciencia-politica/la-corrupcion-tiene-base-social

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