October 29, 2019 Rodrigo Soto 0Comment

Con honradas excepciones

El tema de las consultas está de moda y ya cundió como epidemia. Sin embargo, esta maniobra tiene serias limitaciones, siendo la primera que uno elige representantes populares para que trabajen y tomen las decisiones correspondientes; por eso les dimos el voto de confianza, no para que pregunten sin ton ni son al pueblo los temas de su responsabilidad.

La segunda advertencia es que la consulta me recuerda al circo romano, en donde la turba quería sangre y revancha, y con el dedo pulgar hacia abajo, mandaba matar al que le caía mal. Igual sería la consulta en contra de los ex presidentes, pues obviamente que todo mundo votaría por que los investigaran, ya que la gente quiere pan y circo, y en el circo quieren sangre, para saciar lo que Erich Fromm llamaba “la respuesta de la masa es diferente a la del individuo”.

Por supuesto que hay excepciones que deben ser bien reglamentadas. Una de ellas puede ser la revocación de mandato o diferencias irreconciliables en los criterios de gobernar. Pero preguntarle todo al pueblo, me parece que es demagogia y genera confusión entre la emoción y la razón pura del intelecto.

Descartes: Pienso, luego existo… Un médico no le consulta al paciente su tratamiento.

https://www.milenio.com/opinion/luis-eugenio-todd/ciencia-politica/en-contra-de-las-consultas

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