March 11, 2020 Rodrigo Soto 0Comment

La parálisis perjudica a los más humildes.

Hace algunos días, el transporte urbano dejó de funcionar por varias horas, como medida de presión para el gobierno, utilizando a los trabajadores y gente con necesidades básicas, con esta fórmula que es totalmente injusta, pues si quieren presionar, que hagan una huelga de hambre frente del palacio de gobierno y no molesten a la gente necesitada.

Esto lo hicieron a pesar de que Manuel González les dijo que el 7 de mayo se firma un acuerdo que les permitirá aumentar las cuotas moderadamente, pero a cambio de un mejor servicio, pues en la actualidad, y a mí me consta, nuestro transporte es el peor de las grandes capitales de la República. Hasta en Culiacán, con todo y narcotraficantes, el transporte es más cómodo y moderno que el nuestro.

Mucho se resolvería con el Metro, pero como dice la canción: “Te sigo esperando con la ilusión, que todavía no se convierte en la realidad”. Nuestra ciudad ha sido ejemplo, pero en esto estamos en la calle de la amargura. Ojalá lo comprendan y hagan lo justo.

Descartes: Pienso, luego existo… No se vale presionar a los trabajadores, que no tienen la culpa en este enredo.

https://www.milenio.com/opinion/luis-eugenio-todd/ciencia-politica/empresarios-del-transporte-no-abusen

Leave a Reply