March 11, 2020 Rodrigo Soto 0Comment

Humanismo vs nacionalismo

El problema de la migración es de orden mundial y se inició en los países árabes, que están sujetos a guerras religiosas, y los países que albergaron esa primera oleada fueron Italia, Alemania, Francia y otros de la Comunidad Económica Europea. Este problema ha sido crónico también en México y Centroamérica, por la atracción de la vida feliz de Norteamérica, pero ahora se está convirtiendo en un serio problema, muy semejante al europeo, para el queno tenemos la capacidad suficiente para resolver.

La migración actual de Centroamérica a México para ir a Estados Unidos, está convirtiéndose en un triángulo que no tiene salida, porque, por un lado, los mexicanos tenemos que aceptarlos, ayudarlos y darles educación, salud y también trabajo, produciéndonos eso una carga extra a la que ya tenemos, por la enorme marginación, desempleo y mala educación de los que no trabajan y no estudian, que ha sido el detonante de la violencia y el narcotráfico.

Aunque México tiene un histórico sentido de recepción, Estados Unidos difiere totalmente de nuestra solidaridad y cada día Trump pone más trampas, para evitar que migrantes mexicanos o centroamericanos, o residentes mexicanos que no tienen sus papeles totalmente en orden, estén en Estados Unidos y aprovechen el sueño americano. Esto se agrava con parálisis en la frontera y trastornos comerciales, y se está involucrando también la reforma laboral para proseguir el Tratado de Libre Comercio, que tanto nos costó reeditar, el que evita las tonterías que querían producirse de no reconocer que vivimos en un mundo comunicado, transcultural y con un fenómeno de globalización económica y cultural.

En México, entonces, tenemos el reto, a pesar de nuestras carencias y de Estados Unidos, de resolver el problema del tránsito por nuestro país de los hermanos latinoamericanos, sin agravar los nuestros.

Por todas estas razones sería prudente generar un congreso nacional y un consejo especial de académicos para entender el proceso y dar las sugerencias correspondientes a los políticos en el poder. Es decir, el método científico tiene que ayudar a la decisión política de un proceso que ya ha demostrado, en otros países más desarrollados, ser muy complejo y que con nosotros se va a convertir en un enorme problema que tenemos que resolver de acuerdo a la lógica y no solo al interés de demostrar que somos un país muy humano, lo cual es cierto.

DESCARTES: Pienso, luego existo… La característica de los mexicanos es que somos más creativos que los sajones y más solidarios. Eso está bien documentado.

https://www.milenio.com/opinion/luis-eugenio-todd/ciencia-politica/el-dificil-problema-de-la-migracion

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