December 4, 2019 Rodrigo Soto 0Comment

¿Y la vida de los hijos?

El pasado martes se hizo un homenaje oficial, tipo disculpa, por la muerte de dos estudiantes del Tecnológico que fueron confundidos por el Ejército y acribillados, en forma inexplicable.

Yo, como padre que soy, me solidarizo con los familiares de estos jóvenes a los que se les cortó su entrada al mundo de la productividad, de la enseñanza y del trabajo. Estoy seguro que sus papás han de sentirse orgullosos por el reconocimiento, pero: ¿quién les devuelve, con todo y los reconocimientos de la Secretaría de Gobernación, sus hijos? Nadie, y esa es la muestra de la violencia en nuestro país y de que el Ejército cumple funciones que no le son las propias y como su misión es otra confunde delincuentes con gente normal, y ese es también el riesgo de la Guardia Nacional.

Ojalá que el recuerdo de estos jóvenes nos sirva para diseñar fórmulas que terminen con esta violencia inexplicable, absurda, que estamos viviendo en nuestro país y que ha matado, no dos, sino miles de jóvenes.

Yo estoy triste por mi país y solidario con los padres, pero no sé qué haría si perdiera un hijo. Ojalá no vuelva a suceder jamás.

Descartes: Pienso, luego existo… Muchos homenajes pero, ¿y la vida de las personas?

https://www.milenio.com/opinion/luis-eugenio-todd/ciencia-politica/bonitas-disculpas

Leave a Reply